Las Fallas Más Comunes en el Valle
Los capacitores son uno de los puntos de falla más comunes aquí, y no es casualidad — hacer que el compresor y el motor del ventilador trabajen casi sin descanso de abril a octubre somete a esa pieza a un estrés eléctrico mucho mayor del que vería en un clima más templado. Un capacitor débil suele mostrarse como una unidad que zumba pero no arranca, o un ventilador que lucha y se detiene.
Los contactores se desgastan por la enorme cantidad de ciclos de encendido y apagado que atraviesa un sistema tratando de mantener fresca una casa contra semanas de calor de más de 100°F, y los contactos picados eventualmente dejan de hacer una conexión confiable. Los motores del ventilador del condensador fallan por una combinación de calor, polvo y el fino sedimento de caliche que se cuela por el serpentín, y una vez que ese ventilador deja de girar, todo el sistema se sobrecalienta rápido.
Las fugas de refrigerante frecuentemente están ligadas a la corrosión del serpentín, y la humedad del Golfo combinada con el aire salino realmente castiga más los serpentines exteriores aquí que en climas más secos tierra adentro. Un serpentín evaporador congelado, una línea de condensado tapada con algas que activa el interruptor de flotador y apaga el sistema, y un termostato fallido o mal calibrado completan la lista de lo que diagnosticamos con más frecuencia.
